"PERSISTIR FUE LA CLAVE PARA LLEGAR"

Autor: Lic. Claudia Bazán - Publicado: 18 de Agosto de 2025

Jésica Maero es Ingeniera en Telecomunicaciones y egresada de la Facultad de Ingeniería. A través del programa Potenciar la Graduación logró completar su carrera, un impulso que destaca como clave en su trayecto académico. Hoy emprende junto a un colega en el desarrollo de soluciones tecnológicas reales, combinando conocimientos técnicos, liderazgo y visión organizativa.

Mi paso por la Facultad de Ingeniería me dejó una formación integral: técnica, pero también humana. Aprendí a resolver problemas complejos, a pensar con lógica, a organizarme y, sobre todo, a persistir. Esa persistencia fue la clave para llegar. Me llevo también vínculos muy valiosos: compañeros que hoy son amigos, y profesoras y profesores que me acompañaron y dejaron huella.

La exigencia como fortaleza

Una de las fortalezas que más destaco de la Facultad es el nivel académico y el compromiso del cuerpo docente. La exigencia te forma con una base sólida, algo que después se valora en el mundo profesional. No solo por el enfoque técnico, sino por la capacidad de análisis y resolución de problemas que uno adquiere.
Como aspecto a mejorar, creo que aún faltan más espacios de vinculación con el mundo profesional desde etapas tempranas: prácticas, pasantías, proyectos reales o colaboraciones con empresas. Particularmente en los primeros años, donde materias como Cálculo o Física se sienten alejadas del objetivo final de la carrera y, en muchos casos, generan abandono. Además, considero que sería importante brindar mayor flexibilidad y acompañamiento para quienes trabajamos, especialmente en materias con asistencia obligatoria. Esa es una dificultad concreta para muchos estudiantes que formamos parte del programa Potenciar la Graduación.

Del aula al emprendimiento

Hoy formo parte de Innexus, una empresa de desarrollo de software que fundamos junto a un compañero egresado de la Facultad. Creamos soluciones tecnológicas a medida, adaptadas a problemas reales. Mi rol principal es el de Project Manager, donde coordino tanto con el cliente como con el equipo de desarrollo. También participo en el desarrollo backend. Es un espacio que me permite combinar lo técnico con lo organizativo y comunicacional.
Estoy emprendiendo, y es un camino que me motiva profundamente. Me gusta tener la posibilidad de construir soluciones desde cero, pensadas para cada realidad. Emprender me da autonomía, me saca de la zona de confort, y me impulsa a aprender constantemente, en contacto directo con los problemas reales de los clientes. No es un camino fácil: hay incertidumbre, decisiones difíciles y momentos de frustración. Pero también hay satisfacción en cada logro, y un enorme crecimiento personal y profesional.

Expectativas de futuro

Mis expectativas hacia el futuro son seguir creciendo: aprender nuevas tecnologías, fortalecer habilidades de gestión, comunicación y liderazgo. Me interesa que los proyectos en los que participe tengan impacto, y poder aportar valor real tanto desde lo técnico como desde la organización del trabajo.
Actualmente trabajamos en varias aplicaciones personalizadas para distintos clientes. Cada desarrollo surge de necesidades concretas y acompañamos el proceso completo, desde el primer contacto hasta la implementación. Uno de los proyectos que más disfruté fue la automatización del envío de mensajes por WhatsApp en un sistema de gestión de cobranzas. Ahí estuve involucrada en todo: coordinación con el cliente, diseño del flujo técnico, planificación del desarrollo y parte del backend. Lo más enriquecedor fue ver cómo una solución tecnológica puede mejorar realmente procesos del mundo real.

Respecto al programa Potenciar la Graduación, al principio fue muy útil, sobre todo por el impulso y la contención. Sentí una “presión positiva” por estar más cerca del objetivo. Sin embargo, con el tiempo noté que, en lo académico, no había grandes diferencias respecto a otros estudiantes. Por ejemplo, si trabajás y cursás una materia con asistencia obligatoria, no hay contemplaciones, aun siendo parte del programa. Aun así, valoro su existencia. Creo que son espacios que pueden seguir mejorando para ser verdaderamente inclusivos y efectivos, especialmente si se piensa en quienes estudiamos y trabajamos al mismo tiempo.