“LA EXIGENCIA ACADÉMICA FORMA CRITERIO Y CARÁCTER PROFESIONAL”

Autor: Lic. Claudia Bazán - Publicado: 04 de Febrero de 2026

El Ingeniero Químico Facundo Pepe comparte cómo vive su formación, su presente laboral y los desafíos que imagina para su futuro profesional. De su paso por la FI, destaca el valor humano y académico que lo acompañó en cada etapa.

El reciente egresado afirma que la Facultad le deja “una base técnica sólida, una forma de pensar crítica y valiosas enseñanzas personales”. Explica que, a lo largo de la carrera, aprendió a encarar “problemas complejos de manera ordenada” y a sostener procesos largos con constancia. Más allá de los contenidos, remarca que se lleva “la dedicación, el compromiso y el amor por la profesión” que muchos docentes transmiten con su forma de enseñar y trabajar.

Al hablar de las fortalezas de la FI, Facundo destaca la exigencia académica y el nivel teórico, que, según él, ayudan a desarrollar rigor técnico y pensamiento crítico. “Esa exigencia forma criterio y carácter profesional”, sostiene. Como aspecto a mejorar, señala que todavía existe una brecha entre lo académico y la realidad industrial, aunque valora el esfuerzo que hacen distintas áreas de la Facultad para achicar esa distancia, especialmente teniendo en cuenta los recursos limitados.

Actualmente trabaja en Ceres Deméter S.A., dentro del departamento de Ingeniería, una empresa que describe como “en pleno crecimiento”. Ese contexto, asegura, lo desafía y lo motiva: participa en el diseño de unidades productivas, la detección de mejoras y en el aporte técnico necesario para cumplir normas y requisitos. Para él, es un espacio que lo impulsa a seguir aprendiendo.

Afirma que se imagina emprendiendo en el futuro. Le entusiasma la idea de generar soluciones propias y aplicar sus conocimientos en un proyecto concreto. Aun así, considera fundamental seguir formándose, sumar experiencia y comprender mejor ciertos desafíos.

Asegura que está abierto a los desafíos que vengan. Aspira a seguir creciendo, tanto en lo profesional como en lo personal, y a descubrir las posibilidades que le ofrece la ingeniería química. Para él, es esencial “aprender, evolucionar y desarrollarme sin perder de vista mi esencia y los valores con los que quiero ejercer la profesión”.