“AQUÍ CONSTRUÍ AMISTADES Y LOS CIMIENTOS DE MI CAMINO PROFESIONAL” - ING. MECÁNICO PEDRO ARMANDO

Autor: Lic. Claudia Bazán - Publicado: 07 de Mayo de 2026

Pedro Armando, flamante Ingeniero Mecánico, recuerda su paso por la UNRC como “una etapa hermosa que voy a recordar siempre”. Su curiosidad por entender el “porqué” de los fenómenos mecánicos lo llevó a dejar su vida en General Cabrera y trasladarse a Río Cuarto para iniciar su formación en la facultad, que con el tiempo se convirtió en uno de los espacios más significativos de su vida.

“Allí pasé mucho tiempo y conocí a personas increíbles. En lo personal, me llevo amigos para toda la vida, y en lo profesional, los cimientos para tener un buen desempeño hoy”, afirma.

Debido a la pandemia de COVID- 19, su primer año estuvo atravesado por la incertidumbre, con más preguntas que certezas. Las dudas sobre si iba a poder avanzar o si el camino estaría lleno de trabas lo llevaron a cuestionarse su continuidad en la carrera. Sin embargo, decidió seguir adelante y hoy lo considera uno de sus mayores orgullos. “Destaco el esfuerzo de todos para sacar adelante esa situación y encontrar nuevas formas de enseñar y aprender”.

La Facultad no sólo le brindó conocimientos técnicos sólidos, sino también habilidades de comunicación y gestión. A lo largo de la carrera, aprendió a tomar lo mejor de cada asignatura y de cada profesor, no sólo para formarse como profesional, sino también como persona. “No cambiaría nada de mi paso por la universidad, fue una experiencia excelente. Es el lugar donde transformé la curiosidad en profesión y los compañeros en amigos”.

Pedro se desempeña como analista de Ingeniería Mecánica en la empresa PRODEMAN, donde lleva adelante diferentes proyectos de gran magnitud, como sistemas de transporte, procesos industriales y energías renovables. “Saber que mi trabajo aporta una mejora real en el día a día de las personas me hace sentir muy bien, y la universidad me dio las herramientas necesarias para liderar estos proyectos de ingeniería aplicada”.

Hoy, ya lejos de las aulas y con un camino profesional en pleno crecimiento, Pedro aconseja a quienes están en plena formación que “sean predispuestos y dedicados el tiempo que sea necesario, pero también que disfruten de la vida universitaria fuera del aula. Voluntad, constancia y siempre avanzar”.