“VALE LA PENA CADA MINUTO DE ESFUERZO DEDICADO”

Autor: Lic. Claudia Bazán - Publicado: 21 de Setiembre de 2026

“Mi motivación para estudiar Ingeniería Mecánica nació de mi interés por entender cómo funcionan las cosas y cómo construirlas. También influyó mi formación previa en una escuela técnica y el contacto con los conocimientos de la carrera a través de mi familia, donde varios integrantes ya habían trabajado en la industria.

Elegí estudiar en la FI-UNRC porque vivía en la ciudad y tenía la posibilidad de acceder a una universidad pública con educación de calidad muy cerca de mi casa. Además, conté siempre con el apoyo de mi familia, que fue fundamental y me permitió acceder al privilegio de estudiar una carrera profesional.

Disfruté mucho mis años en la universidad. Cada día, cada cursada e incluso esas largas horas de estudio que muchas veces me desvelaron para poder aprobar una materia. No podría decir que hubo una asignatura específica que me haya marcado por sobre las demás, porque siento que todas fueron fundamentales y me dejaron una enseñanza importante, tanto desde lo profesional como desde lo personal.

Puedo decir que los últimos años se hicieron un poco más largos. En la última etapa comencé mi camino dentro del mercado laboral, trabajando lejos y avanzando con la carrera a la distancia. Por distintos motivos personales, ese tramo terminó siendo más extenso de lo esperado, pero hubo algo de lo que nunca dudé: iba a completar la carrera. Con una cuota mayor de esfuerzo y dándome el tiempo que fuera necesario, finalmente se pudo lograr.

Entre las herramientas que adquirí, principalmente destaco los conocimientos técnicos, que son muy variados y permiten desempeñarse en muchas áreas de interés. Pero, por encima de todo, valoro el pensamiento crítico y la capacidad de razonamiento que fui adquiriendo a medida que avanzaba en la carrera.

En lo personal, la facultad me permitió conocer muy buenas personas. Hice grandes amistades que todavía conservo y que, muchos años después de haber dejado la universidad, siguen siendo grandes amigos. También está el orgullo que significa para mi familia, que se esforzó muchísimo para que yo pudiera estudiar y que hoy puede verme convertido en el primer profesional universitario de mi hogar.

En lo profesional, la carrera me abrió las puertas para ingresar a grandes industrias y acceder a puestos que, de otra manera, probablemente no hubieran sido posibles. También me permitió adquirir nuevas experiencias que hoy me sirven para seguir creciendo. Considero que la carrera es el primer gran paso de una vida profesional y, probablemente, uno de los más desafiantes, pero también es el que sienta las bases para continuar superándose día a día.

Las ingenierías, en general, forman parte de la cadena de valor de prácticamente todo lo que nos rodea. En el mundo en el que vivimos, tienen una participación fundamental desde hace muchos años. Están presentes en nuestros viajes diarios, en los lugares que habitamos, en los servicios que utilizamos, en los alimentos y hasta en la ropa que usamos. Son una parte esencial de la vida cotidiana porque intervienen en cada etapa: desde la concepción de una idea, pasando por su construcción, hasta su materialización. A veces con mayor y otras con menor protagonismo, pero siempre son esenciales para que el mundo se mueva y para que podamos estar conectados.

Actualmente me desempeño como jefe de sector de mantenimiento en una planta de Arcor. Tengo a cargo un grupo de trabajo que desarrolla distintas actividades relacionadas principalmente con los servicios del complejo productivo, el mantenimiento y la prestación de servicios de vapor, agua, aire, refrigeración, efluentes y otras áreas de trabajo.

La facultad me otorgó los conocimientos necesarios para poder llevar adelante las tareas de mi puesto, pero también me brindó herramientas para formular mejoras y desarrollar proyectos que contribuyan al cumplimiento de los objetivos de la empresa y tengan un impacto positivo en la sociedad. Trabajamos, por ejemplo, en la disminución del consumo de agua, en mejoras en el tratamiento de efluentes y en eficiencia energética.

También en la Universidad me capacité para trabajar con criterio y razonamiento, algo fundamental en un área de mantenimiento, donde muchas veces hay que responder rápidamente a las necesidades diarias y tomar decisiones de manera inmediata. Al mismo tiempo, me enseñó la importancia de trabajar con una planificación organizada y precisa.

Lo que más me gusta de haber estudiado Ingeniería Mecánica son las herramientas que hoy tengo para desarrollar proyectos y trabajar en iniciativas que puedan hacer una diferencia, ya sea grande o pequeña. Me gusta contar con los conocimientos necesarios para crear de manera responsable, alcanzar nuevos objetivos y seguir buscando mejoras todos los días.
Si pudiera volver al primer año de la carrera y decirme algo, sería que vale la pena cada minuto de esfuerzo. Por más difícil que parezca cada desafío, siempre podemos superarlo con paciencia y dedicación.

A quienes están comenzando la carrera o pensando en estudiarla les diría que no se rindan, por más difícil que parezca. Si eligieron esta profesión porque les gusta, porque sienten motivación o porque encontraron en ella algo que los apasiona, la recompensa y el orgullo de lograrlo son inigualables.
También les diría que no se desesperen por el tiempo que pueda llevarles. Con el paso de los años se van a dar cuenta de que lo más importante es la pasión y el compromiso que le dediquen a lo que hacen, junto con las ganas de superarse día a día. Sean honestos y humildes, porque siempre habrá alguien de quien aprender para seguir creciendo.

Mi paso por la facultad fue un sueño cumplido, tanto personal como para las personas que más quiero. Fue un viaje de esfuerzo, amistades y aprendizajes que me transformó para siempre y me abrió las puertas a una vida profesional y personal llena de orgullo y gratitud.